Al Calor Político




VISÍTANOS DESDE TU MÓVIL
Al Calor Deportivo

Callan seleccionados sub-20 en su regreso a México

Tras el fracaso en el Mundial Polonia 2019, los futbolistas arribaron a la Ciudad de México para romper filas

Con el ánimo quebrado, la tristeza más que evidente y una ley mordaza impuesta por la Femexfut, la Selección Mexicana Sub-20 regresó al país tras su fracaso en el Mundial de la categoría Polonia 2019.

La mayoría del plantel, con todo y el internacional Diego Lainez (Real Betis), arribó a la capital durante esta madrugada, en la que rompieron filas con un par de ausencias notables por su jerarquía, las del técnico Diego Ramírez y la de Gerardo Torrado, director de selecciones nacionales.

El combinado tricolor dio una de sus peores actuaciones en la historia de los Mundiales sub-20, al no pasar de la primera fase, debido a las derrotas ante Italia, Japón y Ecuador (primera vez que no suman puntos en el certamen juvenil).

La única novedad hasta el momento, luego del papelón en Polonia 2019, fue la salida de Juan Carlos Ortega de la Coordinación Técnico Táctica de Selecciones Nacionales.

La eliminación dejó un pesimismo que por ahora los tricolores se guardan para ellos. Una carga emocional que la Federación Mexicana de Futbol les prohibió desahogar con la prensa en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Incluso, desde el viernes a primera hora, con el pequeño grupo de avanzada conformado por Kevin Álvarez, Misael Domínguez, Roberto Meraz, Arturo Cárdenas y Ángel Alonso.

Esta madrugada, el primero en aparecer fue Diego Lainez. El atacante del Real Betis español, quien regaló un par de fotografías a los aficionados que lo reconocieron, aprovechará los días de descanso con su familia en México, antes de reportar con el conjunto andaluz.

De igual manera, Juan Macías salió apresurado de la puerta de “llegadas internacionales”, hacia su vuelo de conexión a Guadalajara.

Minutos después, el resto de los jugadores y utileros fueron captados. Tras una breve charla entre ellos, se despidieron para dar cerrojo a uno de los peores capítulos en la historia de las selecciones menores de México y para continuar su camino por separado.