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Suspicacia en la final entre América y Necaxa del 2002

Las sospechas de un presunto arreglo en la final del Verano 2002 entre América y Necaxa parecían casi naturales.

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 29 (EL UNIVERSAL).- Las sospechas de un presunto arreglo en la final del Verano 2002 entre América y Necaxa parecían casi naturales. Televisa era dueña de ambas franquicias y las Águilas, favoritas de la empresa, tenían una sequía de 13 años sin campeonato.
De acuerdo a las teorías conspiratorías resultaba lógico que el consorcio de comunicación quisiera que quedaran campeones los azulcrema. Manuel Lapuente y Raúl Arias descartan tal situación. Aseguran que fue limpia.

“Esa situación siempre fue un mito. Cuando estaba con el Necaxa, siempre le ganamos al América. Nadie decía nada como cuando era al revés. Es mentira que estuviera arreglada (esa final)”, señala Lapuente, entrenador de aquellos americanistas campeones.

Los de Coapa se quedaron con el cetro de aquella temporada.

En el partido de ida los Rayos obtuvieron la victoria por 2-0, en un duelo en el que fungieron como visitantes administrativos, pues ambos jugaban como locales en el Estadio Azteca. Las anotaciones necaxistas fueron obra de Víctor Ruíz y Luis Roberto Alves “Zaguinho”.

Para la vuelta, la tensión en el seno americanista estaba a tope, pero lograron la histórica remontada sobre su “hermano menor”.

Primero descontó en el global Christian Patiño al 58’ y empató el chileno Iván Zamorano, en fuera de lugar, cuatro minutos más tarde.
En aquel momento, existía la prórroga con la regla del gol de oro, por lo que el partido se fue al añadido.

En un tiro de esquina, en este tiempo extra, Hugo Norberto Castillo remató de cabeza para definir la serie final a favor del América.

Lapuente alzó los brazos, porque guió a la popular escuadra emplumada para por fin alzar un cetro, después de una malaria insufrible para su fanaticada.
Para reafirmar sus dichos acerca de la limpieza de aquella serie, el veterano estratega recuerda que Raúl Arias y los jugadores del Necaxa estaban “destrozados”.

“Los jugadores necaxistas estaban deshechos. Raúl Arias abandonó el estadio muy triste. Lo que pasa es que estar en el América también significa estar con la polémica. Hay que aprender a aconvivir con ella”, explica Lapuente.

“Manolo” hace énfasis en que las victorias de los Rayos sobre las Águilas a mediados de los 90 jamás levantaron suspicacias, pese a que ambas escuadras estaban ya con el control de Televisa.

“Cuando yo estaba en el Necaxa, siempre le ganamos al América. Siempre. Ahí nadie decía nada, pese a que fuimos campeones y le ganábamos al América. Pero es parte de estar en un equipo de la relevancia y peso como el de Coapa”, dice.

Arias, el técnico rojiblanco en ese recordado Verano 2002, admitió que caer en esa serie por el título “fue una de las derrotas más dolorosas que se pueden tener”.

Tal sentimiento nos puede dejar en claro que entre “hermanos” no hubo componendas para darle la corona al América.