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Antic, único técnico que dirigió a Real Madrid, Atlético y Barcelona

El director técnico serbio Radomir Antic falleció este lunes a los 71 años

El serbio Radomir Antic , que falleció este lunes a los 71 años, es el único entrenador que entrenó al Real Madrid, al Atlético de Madrid y al Barcelona, aunque también fue técnico del Zaragoza, el Oviedo y el Celta, además de seleccionador de su país en el Mundial de 2010 y concluyó su carrera en los banquillos con la dirección de dos equipo chinos: el Shandong Luneng y el Hebei Zhongji.

Antic nació en Zitiste, Yugoslavia, el 22 de noviembre de 1948. Empezó a jugar al fútbol en los juveniles del Sloboda, desde el que pasó en 1968 al Partizán de Belgrado, en el que transcurrió gran parte de su vida como deportiva. En 1976 fue contratado por el Fenerbahce de Turquía, en el que permaneció dos años hasta que en 1978 fue traspasado al Real Zaragoza, en el que destacó como defensa. Luego, entre 1980 y 1984 jugó en el Lutton Town británico, donde se retiró como jugador. También vistió la camiseta nacional yugoslava.

Se hizo entrenador en 1985 y fue contratado por el Partizán de Belgrado como segundo técnico y preparador de su equipo juvenil, puesto en el que se mantuvo hasta 1988.

En el verano de 1988 fue contratado como entrenador del Real Zaragoza y, tras una polémica con el Comité Nacional de Entrenadores, el 9 de septiembre se le permitió dirigir al equipo aragonés. Clasificó al equipo para la Copa de la UEFA de la campaña 1989-90. En abril de 1990 el club anunció que no seguiría contando sus servicios para la siguiente temporada.

Sin equipo desde entonces, el 22 de marzo de 1991 fue fichado por el Real Madrid como técnico hasta junio de 1991, sustituyendo en el banquillo a Alfredo Di Stéfano, quién un día antes había puesto su cargo a disposición del club blanco. Cesó en el club merengue el 28 de enero de 1992, según el presidente Ramón Mendoza con la excusa de que el equipo ganaba, pero no divertía. Paradójicamente, dejó el equipo con un balance de dos derrotadas en la Liga esa temporada, líder con tres puntos sobre el Barcelona y clasificado para jugar los cuartos de final de la Copa del Rey y de la Copa de la UEFA.

Su balance en el Real Madrid fue el tercer puesto con 17 de los 18 puntos posibles en su primera e incompleta temporada y totalizó en su etapa 23 victorias en 30 partidos, con sólo cuatro derrotas. Le sucedió Leo Beenhakker, que desde septiembre venía ocupando el puesto de director técnico, cargo que desde esa fecha pasó a ocupar Antic, quien se dedicó a supervisar el equipo y a buscar nuevos jugadores.

El 4 de febrero de 1993 sustituyó a Javier Irureta como entrenador del Real Oviedo, en principio hasta finalizar la temporada, pero la buena marcha del equipo le fue recompensada con la renovación por dos campañas más. A principio del mes de mayo de 1995, concluida la Liga, rescindió contrato para hacerse cargo en junio del Atlético de Madrid de Jesús Gil.

Fue el técnico ideal para el equipo del Manzanares, que en su primera temporada, la 95-96, consiguió el “doblete” al ganar la Liga y la Copa del Rey. Días después, el 3 de junio de 1996 amplió su contrato por un año más, situación que volvió a repetirse justo un año después al quedar el equipo en quinta posición de la Liga y haber llegado hasta los cuartos de final de la Liga de Campeones.

Coincidiendo con la eliminación en semifinales de la Copa de la UEFA en abril de 1998, surgieron los primeros rumores sobre su posible salida del equipo para la siguiente temporada, noticia que el propio Gil anunció el 4 de mayo. Cinco días después se despidió del Calderón con la goleada al Barcelona (5-2).

Tras rechazar dirigir la selección yugoslava, el 23 de febrero de 1999 regresó al banquillo del Atlético de Madrid, después de la corta “era Sacchi”, hasta el final de la campaña. Pese a ser finalista de Copa en 1999 y tener un año más de contrato, Gil acordó con el serbio su salida del equipo.

Comentarista radiofónico de la Cadena SER, el 3 de marzo de 2000 volvió para una tercera etapa en el Atlético de Madrid para suceder al italiano Claudio Ranieri, por lo que restaba de temporada y un año más, cuando el equipo se encontraba en las últimas posiciones de la tabla. Aunque el equipo llegó a la final de la Copa, el 7 de mayo se consumó el descenso matemático del equipo a Segunda División y días después fue destituido por Gil.

Regresó al Oviedo el 1 de junio de 2000 para dos temporadas. Al frente de una plantilla que había sufrido más bajas que incorporaciones, pese a sus quejas, el equipo estuvo luchando por la permanencia, objetivo que no pudo lograr pese a que en la recta final goleó al Athletic de Bilbao (5-0), ganó en el Camp Nou (0-1) y empató frente al Real Madrid. El descenso a Segunda se consumó el 17 de junio al caer ante el Mallorca (4-2) y dos semanas después alcanzó un acuerdo para rescindir el contrato.

Volvió a desempeñar labores de colaborador en la Cadena SER y el 31 de enero de 2003 el presidente del FC Barcelona, Joan Gaspart, lo fichó hasta final de la temporada tras la destitución del holandés Louis van Gaal, cuando el equipo se encontraba en la duodécima posición de la Liga. El equipo remontó hasta la sexta posición final de Liga 02-03. El nuevo presidente, Joan Laporta, optó por prescindir de sus servicios, aunque reconoció los méritos del técnico para continuar.

A finales de enero de 2004 de nuevo fue relevo para un técnico destituido, en este caso sucedió a Miguel Ángel Lotina en el Celta de Vigo. Desolado por las sucesivas derrotas y con la sensación de equipo ingobernable, renunció al banquillo dos meses después de su llegada y con el equipo en penúltima posición de la Liga.

Alejado desde entonces de los banquillos, no alcanzó acuerdo para dirigir al Panathinaikos, en octubre de 2006, y en diciembre de ese año aceptó ser directivo del Partizan, que pasaba por unos momentos difíciles, aunque se mantuvo alejado del trabajo en el club por los enfrentamientos que tuvo con el técnico Nenad Bjekovic.

El 20 de agosto de 2008 aceptó dirigir a la selección de su país después de que con el entrenador Miroslav Djukic no consiguiera ganar ni un solo partido con la absoluta y la olímpica fuera eliminada en la primera ronda de los Juegos de Pekín. Antic no logró atraer al joven barcelonista de origen serbio Bojan Krkic para su selección, pero en octubre de 2009 consiguió la clasificación de los serbios como primeros de grupo para el Mundial de Sudáfrica 2010 (7 victorias, 2 derrotas y 1 empate), por lo que fue renovado hasta finales de 2011 o la Eurocopa de 2012 si lograba la clasificación. Desde finales de 2009 tuvo como asistente a Bora Milutinovic.

Tras el Mundial de Sudáfrica 2010, en el que los serbios fueron eliminados en la primera fase de grupos (perdieron ante Ghana y Australia y ganaron a Alemania) y Antic fue sancionado con cuatro partidos y 10.500 euros por las críticas al árbitro del partido frente a Australia, en agosto de 2010 acordó seguir en el puesto cobrando la mitad de lo estipulado (de unos cien mil a unos 50.000 euros mensuales), pero el 15 de septiembre la Federación lo destituyó después de considerar que estarían sin entrenador en los partidos de la fase de clasificación de la Eurocopa, decisión que le reportó al técnico 2,34 millones de euros en los tribunales. Le sucedió Vladimir Petrovic Pizon.

El 25 de diciembre de 2012 se conoció su compromiso por dos temporadas con el equipo chino del Shandong Luneng, uno de los más laureados del país, al que se incorporó en enero siguiente, dos meses antes del inicio de la temporada. Estuvo una temporada y fue subcampeón de Liga.

A continuación, en 2015 entrenó también en China, su último banquillo al Hebei Zhongji, de Segunda División, pero en el que fue destituido en agosto de ese mismo año por los malos resultados.

En diciembre de 1997 la Federación Yugoslava de Fútbol le galardonó con la placa de oro y en septiembre de 1999 fue reconocido como “ciudadano honorífico” de Zitiste, su pueblo natal.

Radomir Antic estaba casado y tiene un hijo, Dushan.