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El futbolista veterano Heriberto Castillo sigue jugando tras una operación en 2009
- Escrito el:: 26 octubre, 2023
Le diagnosticaron una enfermedad en el corazón por lo que tuvo que pasar por una cirugía valvular aortica
Por Julián Rodríguez
Heriberto Castillo Pensado no olvida las palabras que le dijo el doctor cuando le diagnosticaron una enfermedad en el corazón. Fueron como un taladro en su cabeza, algo que no creía porque dejar el futbol era alejarse de una vida dedicada a este deporte.
“El futbol es toda mi vida y era algo que me dijeron que ya no podía hacer”, recordó el futbolista veterano y guerrero de mil batallas cuando le dijo el doctor que le practicaría una operación a corazón abierto.
“Me prohibieron varias cosas, entre ellas que ya no jugara. La verdad preferiría que no me operaran, pero gracias a Dios que me dio otra oportunidad y aquí estoy”, comentó.
“¿Pero dejar el futbol? No… no podía, todo menos eso, y más cuando veía los partidos en la televisión o a mis amigos jugar, pedía estar nuevamente en un campo con ellos”.
Echó atrás el casete de su memoria, a aquel 13 de noviembre de 2009 cuando inició su martirio. “Yo me sentía bien, bueno no tan bien porque me desmayé jugando con el Betancourt… de repente se me oscureció todo y si no logro agarrarme de mi compañero Silvino ´Wefa´ Olivos, hubiera caído”, comentó.
Tras ese instante vivió momentos de angustia y dolor. El temor a las pruebas, exámenes y análisis eran su pan de cada día, hasta que los doctores le diagnosticaron un padecimiento en el corazón, por lo que habrían de realizarse una cirugía valvular aortica. “Llegué a pensar lo peor porque la operación era de alto riesgo… “no puede ser, me decía una y otra vez, pero bueno, voy a salir bien primero Dios´”.
“Me abrieron en canal, como res, pero antes me hicieron varios estudios, entre ellos un cateterismo… se siente regacho porque sentía que la cabeza se inflaba como un globo”, expuso.
Por fin la intervención quirúrgica a la que fue sometido tuvo su fin y le llegaron todas las prohibiciones. Sabía que desobedecer las indicaciones que le había dado el galeno que lo intervino podría traerle consecuencias fatales, por eso siguió al pie de la letra cada indicación, pero ganas tenía de volver a un campo, de patear y correr detrás de un balón como lo hacía cuando era chiquillo, allá en el famoso “Cuadro” de San Bruno, donde hoy se encuentra la Facultad de Humanidades.
Sin embargo, pudieron más los deseos del hombre que las órdenes de los especialistas, pues a los seis meses que fue operado regresó a las canchas. “Si, pero no niego que tuve miedo, aunque mis ganas eran tantas que volví a lo que ha sido mi vida”. añadió.
SUS INICIOS
Heriberto Castillo Pensado, nacido un 16 de marzo de 1958 en la calle Francisco Moreno de la colonia Francisco Ferrer Guardia, se inició jugando en su barrio, con sus amigos de infancia como los Zárate, Esteban y Toño, así como don Jorge Casco y Gonzalo González, entre otros.
En su largo recorrer futbolero defendió los colores de la Ferrer Guardia, Dukla San Bruno, Seguridad Pública, Alberto Calderón, y Betancourt, obteniendo casi con todos títulos en las mejores ligas de la ciudad, de hecho, los logros en su haber son incontables.
Aprendió el oficio de meter goles. Era su sello, su don, incluso perdió la cuenta, aunque entre partidos oficiales y en cáscaras celebró más de mil, sin embargo, tras la operación decidió jugar la defensa central, una posición donde no hubiera tanto riesgo.
Hoy, el “Pescado” Castillo, mote que obtuvo en su calle o colonia, sigue disfrutando del futbol, lo hace con mucha intensidad, con una alegría enorme, pero sobre todo con una fe inquebrantable y un corazón indomable y tan grande que sólo Dios le pudo dar. “Estoy muy agradecido con Dios por darme la oportunidad de disfrutar, sobre todo, a mis hijos Carlos Alberto, Erika y Berenice, a mi esposa de toda la vida, Marcelina Salas, pero especialmente de volver a jugar al futbol”, finalizó.














