- Racing juega el partido de vuelta con Halcones por el pase a semifinales en la Serie A
- Peleadores de Veracruz viajaron a Morelia para participar en el Torneo Verde y Oro WBC
- Disciplina y valores distinguen al equipo Juvenil A de Guerreros FC
- Cruz Azul destituye a Nicolás Larcamón; La Máquina se queda sin DT previo a la Liguilla
- Alumnas de primaria “Emiliano Zapata”, en Álamo, destacaron en torneo estatal de handball
- Gladiadores xalapeños subieron al podio en Campeonato Nacional de la Ciudad de México
- Boxeadores xalapeños buscan recursos para participar en torneo de Michoacán
- Dique Buenavista conquistó otra vez el título del futbol Premier FUV tras vencer a Dique, en penaltis
- Hijos de la H. se coronó en el futbolito nocturno ls en la Casa Hogar, al vencer 7-4 a Bulldogs
- Selección Mexicana Femenil se acerca al Mundial y a los Juegos Olímpicos tras humillar a Puerto Rico
Nadie como Nadia Comaneci
- Escrito el:: 19 julio, 2017
Su rutina en las barras asimétricas duró menos de 20 segundos, pero la ejecutó con tal limpieza, precisión y gracia, que los jueces le...
CIUDAD DE MÉXICO, julio 18 (EL UNIVERSAL).- Un día como hoy, pero hace 41 años, Nadia Comaneci escribió su nombre con letras doradas en la historia de los Juegos Olímpicos. Y es que fue el 18 de julio de 1976, en Montreal, Canadá, cuando la joven rumana, con apenas 14 años de edad, consiguió el primer 10 en la gimnasia olímpica.
Su rutina en las barras asimétricas duró menos de 20 segundos, pero la ejecutó con tal limpieza, precisión y gracia, que los jueces le otorgaron la calificación perfecta, algo nunca visto antes.
Tan es así, que al anunciarse la calificación de Nadia, el tablero, de sólo tres dígitos, indicaba 1.00 (uno), ya que no se pensaba entonces que alguien pudiera alcanzar la perfección.
Comaneci repetiría el «10» en otras seis pruebas y se colgó cinco medallas en la justa canadiense: tres de oro (individual general, barras asimétricas y barra de equilibrio), una de plata (por equipos) y una de bronce (ejercicio de suelo), para convertirse en una de las máximas leyendas del olimpismo.









