- Estados Unidos apaga el sueño y vence a México en el Clásico Mundial de Beisbol
- Doña Ali goleó a Santos y se aferra a la cima en el futbol 9 Club Deportivo Soccer
- Clásico Mundial de Beisbol: México arrolla 16-0 a Brasil y llega encendido para el duelo ante Estados Unidos
- Tras medio año inactivo, el boxeador Miguel Ángel Rodríguez se presenta en función de Córdoba
- Chivas regresa a la senda de la victoria tras imponerse al Atlas en el Clásico Tapatío
- El domingo 15 se realizará la carrera ciclista del serial Coatepec 2026 Coatepec-Carrizal
- Selección Mexicana Femenil derrota a Brasil; Greta Espinoza brilla en el Tricolor
- América vence a Querétaro en la Corregidora y corta su mala racha
- Aldama goleó a Columbia y lidera el balompié Platino de Coatepec
- Llega Veracruz Copa de la FIFA; se exhibirá 6 y 7 de marzo en el WTC de Boca
Memorias de un ligamayorista
- Escrito el:: 7 mayo, 2018
El pitcher de Padres, Tyson Ross, recuerda su primera visita a México
Monterrey.— Aunque no lanzó en los tres días que los Padres estuvieron en México, Tyson Ross sabe lo que es jugar a la pelota en el país. Al igual que Clayton Kershaw, as de Dodgers, el diestro estuvo en la selección estadounidense durante el Campeonato Panamericano de Beisbol en 2005.
Era un equipo lleno de promesas. El combinado de peloteros entre 17 y 18 años de todas las esquinas de Estados Unidos simplemente vino a Tabasco a divertirse y a ganar el torneo, sin imaginarse que nueve de ellos llegarían a Grandes Ligas.
“Éramos unos niños”, recuerda Tyson a El UNIVERSAL. “Sabíamos que teníamos talento y que por eso nos seleccionaron, pero que tantos hayamos llegado tan lejos… impensable”.
Los estadounidenses perdieron la final ante Cuba, pero lograron explotar mucho talento que serviría en un futuro no tan lejano.
“Kershaw era tan dominante hace 13 años como lo es hoy. [Dellin] Betances, a los 17, ya lanzaba bolas de 99 millas por hora. Lo especial se veía en ellos”, asegura el veterano de Padres.
La mayoría de esa selección ya cruzó la brecha de las tres décadas y se encuentran en su etapa madura como ligamayoristas. Ross disfruta más de esa etapa, por sus recuerdos como adolescente, en cada ocasión que saluda a sus ex compañeros.
“Ahora que te reencuentras con ellos en esta etapa profesional, lo hace más bonito. Todavía hay una relación con ellos porque nos toca jugar en contra. Algo muy único”, señaló.









