- Yonathan del Valle llegó a las Águilas del América
- Con espectacular ceremonia, quedó inaugurado el Mundial de Futbol en México
- Vibra el Estadio México con triunfo del tricolor 2-0 sobre Sudáfrica, al arranque del Mundial
- Listo el 11 inicial de México para enfrentar a Sudáfrica en la inauguración del Mundial 2026
- Guerreros FC avanza a semifinales en la Cantera del Torneo de Copa 2026 de la Súper Liga MX
- Felinos de Xalapa inició sus entrenamientos oficiales de cara a la Serie B de la Liga Premier
- Diego quiere jugar futbol profesional para ayudar a su mamá; es parte de la escuela comunitaria de Felinos de Xalapa
- As del Espacio, legendario luchador xalapeño, rey de las acrobacias
- México aplasta a Serbia y queda listo para el debut ante Sudáfrica en el Mundial
- América pone fin a la era de André Jardine tras una etapa dorada en la Liga MX
Ignacio Trelles, se va un grande en silencio por el Covid-19
- Escrito el:: 25 marzo, 2020
El velorio del legendario ícono del futbol mexicano no pudo tener un homenaje mayor por el marco de la pandemia por el coronavirus
De ovaciones estuvo llena su vida, y en ese tenor se fue. Por última vez, Ignacio Trelles dejó su hogar, el mismo en el que, según su hija Leticia, «se refugió» durante más de 50 años.
Aunque falleció desde las 19:45 de ayer y a pesar de que lo hizo en el marco de la pandemia del coronavirus, sus allegados se dieron cita toda esta jornada en la sala de su casa, para despedirlo de forma presencial.
Quizá, en otras circunstancias de salud colectiva, la multitud habría sido mayor, pero eso, lejos de causar un lamento, significó el adiós que Don Nacho hubiera deseado, de acuerdo con Leticia.
Desde temprano, una docena de arreglos florales adornaban el jardín en el que, cuentan, el legendario entrenador se desprendía del personaje para liberar a la persona, esa de la que no se encuentra una descripción negativa.
Dieron las 19:30. Casi 24 horas habían transcurrido desde que su corazón falló y desde que la leyenda se erigió como tal. Vecinos se congregaron alrededor de la entrada y, aunque ya habían dado el pésame a los familiares, reiteraron su solidaridad en el complicado momento.
La carroza fúnebre ingresó al patio de la casa. Algunos lloraban y otros aplaudían, pero cuando ésta comenzó a ir en reversa, aparecieron los gritos: «¡Gracias, Don Nacho!», «¡Lo queremos!», «¡Te amo, papá!».
Instantes después, hubo silencio. El cuerpo del gran Ignacio Trelles había salido de su casa, para nunca más volver, como si lo hará el recuerdo de las hazañas que lo convirtieron en una gloria del futbol mexicano.









