- Alumnos de Il Shim presentaron examen de grados kup
- Cierra Felinos de Xalapa otra intensa semana de preparación
- Anuncian la segunda Carrera Atlética
- Yonathan del Valle llegó a las Águilas del América
- Con espectacular ceremonia, quedó inaugurado el Mundial de Futbol en México
- Vibra el Estadio México con triunfo del tricolor 2-0 sobre Sudáfrica, al arranque del Mundial
- Listo el 11 inicial de México para enfrentar a Sudáfrica en la inauguración del Mundial 2026
- Guerreros FC avanza a semifinales en la Cantera del Torneo de Copa 2026 de la Súper Liga MX
- Felinos de Xalapa inició sus entrenamientos oficiales de cara a la Serie B de la Liga Premier
- Diego quiere jugar futbol profesional para ayudar a su mamá; es parte de la escuela comunitaria de Felinos de Xalapa
Se desquita tras presunto dopaje
- Escrito el:: 28 julio, 2017
CIUDAD DE MÉXICO, julio 28 (EL UNIVERSAL).- Carolina Valencia se siente «mejor que nunca». De regreso al alto rendimiento tras dos años de ausencia...
CIUDAD DE MÉXICO, julio 28 (EL UNIVERSAL).- Carolina Valencia se siente «mejor que nunca». De regreso al alto rendimiento tras dos años de ausencia con la selección nacional y con un litigio por dopaje sin concluir, la halterista mexicana retoma los sueños coartados en 2013, cuando dio positivo por estanozolol y boldenona en el Mundial de Polonia.
En charla con EL UNIVERSAL desde Miami, la oriunda de Quintana Roo reitera su inocencia y revela que el proceso continúa, pues los tres bronces obtenidos en aquella ocasión aún están en su poder.
«Hubo cosas que estuvieron mal, en la prueba B salió una sustancia distinta a la de la acusación, me fui a juicio y la IWF [Federación Internacional de Halterofilia] no quiso reconocer los malos manejos de mi análisis. Yo tengo las medallas porque metí una apelación que no se ha resuelto, todo fue un error del laboratorio», dijo Carolina, quien hace unos días obtuvo dos preseas en el Panamericano de la especialidad.
Tras ser acusad perdió sus becas deportivas; fue de su gimnasio en Quintana Roo de donde la halterista obtuvo recursos para entrenar.
«Todos me dieron la espalda, sólo mi estado me respaldó con todos los gastos de mi juicio, los boletos de avión y el pago del abogado. Llevo cuatro años de no vivir de las becas. Creo que con las medallas que gané en Miami le demostré a las personas que dudaron de mí que no soy culpable, pues de ser así mis marcas no habrían mejorado», explicó.
La halterista es tajante al referirse a su relación con la Federación Mexicana, dirigida por Rosalío Alvarado.
«En el pasado ese tema me causó mucho estrés y me hizo empeorar mis marcas. No hay comunicación ni entendimiento entre federativos y atletas; para evitar eso entreno en mi estado». Y prefiere no tener altas expectativas para el ciclo que inicia.
«Claro que me gustaría representar a México en el ciclo olímpico, pero no quiero presionarme. Por lo pronto mis metas son el Centroamericano, en Guatemala y el Mundial a finales de año, donde espero ubicarme en el top cinco».
El apoyo de su esposo, el también halterista Bredni Roque, fue fundamental para mantener sus ganas de competir.
«A veces, cuando yo no podía participar en eventos, nos entraba la nostalgia, pero entendimos que son jugadas del destino».
Regresar al alto rendimiento llenó de alegría a la seleccionada, aunque aún no está al cien por ciento. Este viernes vuelve a la Ciudad de México.
El Dato
2013 AÑO en que dio positivo por estanozolol y boldenona; apeló y el proceso no se ha resuelto.








