Al Calor Deportivo

Tricolores optimistas llegan al país

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 16 (EL UNIVERSAL).- Con la moral por los cielos regresó parte del contingente de la Selección Mexicana de Futbol que jugó dos partidos en Europa.

El grupo obviamente se dividió, los europeos regresaron a sus clubes, por lo que muy pocos jugadores pisaron suelo nacional. Eso sí, muy contentos por lo obtenido.

«La imagen que tenemos en el extranjero ha cambiado. El futbol mexicano es admirado y respetado, desde lo que dice la prensa hasta cómo nos encaran los otros equipos», manifestó Javier Aquino, delantero de los Tigres de Monterrey.

El canterano de Cruz Azul añadió que es momento de no aflojar, «vienen los tiempos más complicados, donde hay que tratar de convencer en su totalidad al profe para ir a la Copa del Mundo. Uno siempre quiere estar, quiere ir, pero al final, lo único que queda es trabajar, mostrarse y esperar».

Poco a poco, los jugadores se retiraban a su lugar de origen, sus canchas de entrenamiento o a sus casas. José de Jesús Corona quería llegar al hogar, darle un beso a su esposa e hijos y de ahí dirigirse al campamento de Cruz Azul. «Estamos contentos por cómo se nos dieron las cosas; creo que estos juegos van a servir para que todos saquemos buenas conclusiones.
Ahora hay que cambiar el chip, pensar en nuestros equipos y volver con muchos ánimos a las convocatorias el año entrante.