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SIN RESENTIMIENTOS CON NÉSTOR

El tiempo le ha dado madurez suficiente para reírse de lo que en su momento fue un problema. Ahora lo toma con mucho sentido...

El Universal

El tiempo le ha dado madurez suficiente para reírse de lo que en su momento fue un problema. Ahora lo toma con mucho sentido del humor. Carlos Salcido, futbolista de Chivas, no guarda resentimientos por el incidente de Monterrey, en 2010 cuando jugaba para la Selección Mexicana. Hoy, asegura no tener problema con Néstor de la Torre, nuevo presidente del Rebaño Sagrado.

Fue el 21 de septiembre de 2010 cuando el entonces director de la Comisión de Selecciones hizo pública la suspensión por seis meses de Efraín Juárez y Carlos Vela, así como la multa de 50 mil pesos para Guillermo Ochoa, Francisco Javier Rodríguez, Andrés Guardado, Gerardo Torrado, Pablo Barrera, Giovani dos Santos, Javier Hernández, Rafael Márquez, Enrique Esqueda, Héctor Moreno y  Salcido.

Todo por organizar una fiesta en el hotel de concentración del Tricolor, después de un encuentro amistoso disputado en Monterrey. La presencia de mujeres de mala reputación generó problemas para muchos de los jugadores, exhibidos públicamente. Pero el de Ocotlán, Jalisco, afirma, en una charla exclusiva con EL UNIVERSAL, que no guarda malos sentimientos.

“Salió mucha gente dañada, ¿no? Y yo, peor, ¿verdad?”, cuestiona antes de soltar una carcajada. Muy pocas veces habla sobre el tema. Hoy acepta hacerlo y lo hace de buen humor. Al final, el recuerdo le provoca risa y no resentimientos. Niega cualquier conflicto con Néstor de la Torre, quien hizo públicos los nombres de los involucrados.

“Mucha gente piensa que me dañó de más… Siempre es lamentable, porque son cosas extra futbol. Pero yo no tengo ningún problema con nadie. A veces se habla de más… Soy una persona muy frontal y si yo le tengo que decir algo, voy directamente a la persona y se lo digo”, sentencia.
“He aguantado muchísima carrilla, hermano”, admite.

Hoy, la madurez le permite reír de lo ocurrido cuatro años atrás. “Pocas veces he hablado del tema, pero no me daña, ni me va, ni me viene, ni me perjudica, ni nada. No me daña porque tengo dos hijos y la madre de mis hijos la conozco desde sus 15 años, imagínate, hermano. Está segura ella de la persona que tiene en casa. Estoy seguro de lo que yo tengo en casa”, asevera.
“He aguantado carrilla”