Al Calor Deportivo

¿Qué celebra el Tri?

El Universal

Lentitud, temor, descontrol total y abrumador desplome. En un segundo tiempo de lágrima, México exhibió sus flaquezas y volvió a a experimentar impotencia, desesperación. Sí, Trinidad y Tobago revivió los “fantasmas” que pusieron en peligro la eliminatoria del Mundial pasado, en una batalla “Concacafkiana”, que terminó en lluvia de goles y errores.

El 4-4 registrado anoche en el Bank of America Stadium rompió el frágil parado táctico del ‘Piojo’ Miguel Herrera y a eso se sumó la apatía de algunos jugadores —léase Francisco Javier ‘Maza’ Rodríguez—, así como el desorden imperante en un cuadro mexicano que terminará por resolver los cuartos de final contra la opción menos viable. Porque el próximo domingo tendrá que jugársela contra Costa Rica.

¿Y el ánimo? Ha quedado enterrado por la Copa de Oro. Porque ayer se acabaron los pretextos… Ni el rival pegó mucho, ni el campo estaba en mal estado ni el árbitro los afectó como se suele argumentar cuando las cosas no salen en el seno tricolor.

Esta vez, simplemente, Miguel Herrera demostró que no le encontró la cuadratura y México reactivó una de las peores actuaciones contra los trinitenses. Baste recordar que esta es la segunda vez que nos marcan cuatro goles en un partido. La anterior fue en la eliminatoria de Haití, en 1973, cuando el representativo azteca cayó 4-0.

Peor aún, es la primera vez que el Tri se come ese número de anotaciones en un duelo de Copa de Oro. Así de claro y contundente. En la era del ‘Piojo’, no se tenían tantas dudas y malos presagios como hasta ahora.

La realidad es que Trinidad y Tobago, aunque dio entrada a seis jugadores nuevos, con respecto al equipo que derrotó a Guatemala y Cuba, puso, por primera vez en toda la Copa de Oro, en aprietos al equipo mexicano utilizando su físico como principal arma.

Así, Memo Ochoa por fin experimentó lo que se siente cuando le tiraran a puerta en este torneo.

Yasser Corona, debutante con el Tri, a los 27 años de edad, tomó un mal centro de Paúl y por la izquierda hizo lo que ninguno de los dos consagrados pudo, meter un balón al punto de penalti donde Carlos Vela se levantó para peinar la pelota, prolongarla hasta Aguilar, quien con un derechazo cruzado venció al portero Marvin Phillip. El gol alivió la tensión que sentía el equipo mexicano desde el juego ante Guatemala.   La mala noticia fue que al final de la primera parte, Gio se fue lesionado, estará fuera 5 días y se pierde, al menos, el duelo ante Costa Rica, con el riesgo de causar bajar del certamen. Su salida dio ingreso a Oribe Peralta.

Con el “Cepillo” en el campo, hubo más referencia en el ataque y Carlos Vela aprovechó un pase filtrado de Andrés Guardado para después de un gran recorte, anotar el segundo.

México se sintió con la victoria. Ya pensaba en jugar contra Panamá en cuartos, lo que lo hizo aflojar el paso. . El grandote Kenwyne Jones marchó solo hasta el área para pasar inteligentemente a Keron Cummings, quien fusiló a Memo Ochoa. No se reponía la Selección del primer golpe cuando le llegó el segundo. Layún dejó desprotegida su banda y por ahí ingresó Kevan George para ponerle un gran servicio a Jones, quien empató a un toque.

Y ahí no quedó todo. En un saque de banda, el ‘Maza’ no pudo anticiparse a Jones, quien dejó el balón a Cummings que sacó un rayo a segundo poste para quedar 3-2 en desventaja.

México fue por el empate y apareció el capitán Andrés Guardado con un potente disparo para igualar a 3.

Y luego buscó el triunfo, y lo tuvo en sus manos cuando Héctor Herrera mandó un tiro centro que Jones metió en su propia portería para el 4-3.

Al final, Trinidad logró el empate a 4 en un tiro de esquina. Costa Rica es el rival en turno en cuartos de final.