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‘Pollo’ Briseño, madurez después del nomadismo

El zaguero disfruta de la titularidad en el Guadalajara, luego de un paso entre Europa y México. Raúl Gutiérrez, su exentrenador con la Sub...

Raúl Gutiérrez recuerda bien ese día. Eran las 2 de la tarde del 10 de julio del 2011 y tres horas más tarde la selección que él entrenaba, la Sub 17 de México, se enfrentaría a Uruguay en el Estadio Azteca para definir al campeón del Mundial de esa categoría.

Gutiérrez tomó asiento en una de las mesas del comedor en el que estaba

 

«¿Huele, profe?«, le preguntó un jugador.

«No sé a qué te refieres, Toño«, respondió.

«A campeón, profe. Huele a campeón», le dijo Antonio Briseño, entonces capitán de esa Selección y ahora zaguero del Guadalajara.

 

Gutiérrez recuerda bien las palabras de Briseño, quien llegó para reforzar la maltrecha zaga del Rebaño para este torneo. Esas palabras, menciona el técnico, son un ejemplo de la personalidad del defensor: auténtico, simpático y con una buena autoestima.

«En esa etapa le hacían falta dos cosas por pulir: paciencia cuando no anotaba y mejorar su toma de decisiones con el balón. No estoy seguro si ya mejoró en la primera, pero en la segunda lo ha hecho, sin duda«, menciona Gutiérrez a EL UNIVERSAL Deportes.

Su ex técnico cree que mejoró su toma de decisiones gracias a que salió de su zona de confort, es decir, a que se atrevió a irse de Tigres, club en el que no fue tomado en cuenta, para irse a préstamo a Juárez y Veracruz y posteriormente fichar por dos temporadas por el Feirense portugués.

La experiencia y los minutos como titular en esos clubes fueron determinantes para que ahora, con 25 años, pudiera establecerse en el once inicial de las Chivas de Tomás Boy, que hoy por la noche enfrentarán al Puebla.

 

Desde que Briseño levantó como capitán el título del Mundial Sub 17, le costó ocho años establecerse como titular en la Primera División.

«Es un buen central, con un gran dominio aéreo en ambas áreas. ¿Nos preocupa? Sí, por supuesto que nos preocupa. Estaremos atento a él«, sostiene José Luis Sánchez Solá, entrenador del Puebla, su rival está noche.

Gutiérrez cree que las lágrimas de Briseño, en el partido del domingo pasado ante Tigres después de anotar su gol, fueron consecuencia de todo lo que vivió en estos últimos años y que en Guadalajara, parece, que al fin ha logrado encontrar el club en donde establecerse definitivamente.

«Hay muy pocos personajes en el fútbol que son auténticos. Puedo decir que él es uno de ellos, por eso no dudo que sus lágrimas hayan sido reales. Fue difícil para él encontrar un club en el cual establecerse como titular«, señala su ex técnico.