- Alumnos de Il Shim presentaron examen de grados kup
- Cierra Felinos de Xalapa otra intensa semana de preparación
- Anuncian la segunda Carrera Atlética
- Yonathan del Valle llegó a las Águilas del América
- Con espectacular ceremonia, quedó inaugurado el Mundial de Futbol en México
- Vibra el Estadio México con triunfo del tricolor 2-0 sobre Sudáfrica, al arranque del Mundial
- Listo el 11 inicial de México para enfrentar a Sudáfrica en la inauguración del Mundial 2026
- Guerreros FC avanza a semifinales en la Cantera del Torneo de Copa 2026 de la Súper Liga MX
- Felinos de Xalapa inició sus entrenamientos oficiales de cara a la Serie B de la Liga Premier
- Diego quiere jugar futbol profesional para ayudar a su mamá; es parte de la escuela comunitaria de Felinos de Xalapa
Chivas gana con un histórico Omar Bravo
- Escrito el:: 12 agosto, 2015
El delantero anotó los dos goles con los que el Rebaño derrotó 2-0 a Monarcas
El Universal
Historia, ese libro con innumerables páginas blancas por llenar, en el que muy pocos elegidos pueden escribir…Pero de vez en cuando, hay quienes graban ahí su nombre. Omar Bravo Tordecillas, nacido en Los Mochis, Sinaloa. Tapatío por adopción. Goleador por naturaleza. Inolvidable para Chivas, por mérito propio.
Un grito al cielo. Un abrazo colectivo. Segundo tanto de la noche. Un anuncio en el sonido local, por si algún despistado no lleva la cuenta: es la anotación número 123 del capitán con la camiseta rojiblanca. Acaba de superar al legendario Salvador Reyes. Es, desde hoy, el máximo goleador en la historia del Club Deportivo Guadalajara.
Así es el futbol: tan generoso que, de vez en vez, le da algunos cuantos la oportunidad de abandonar su condición de simples mortales para convertirse en leyendas. La existencia terrenal ya no es el límite. El nombre de Omar Bravo se recordará eternamente en el Rebaño Sagrado.
La noche ha sido redonda. Un 2-0 sobre Morelia, vital en la lucha por la salvación, pues se trata de un rival directo, que ahora se encuentra a sólo un punto de distancia. Un duelo trabajado desde el arranque. José Manuel “Chepo” de la Torre ha sorprendido con la alineación, al sentar a gente de experiencia. Aparecen nombres como Carlos Cisneros, Michael Pérez, Hedgardo Marín, David Ramírez… El promedio de edad del cuadro rojiblanco: 23.3 años.
El conjunto tapatío gana dinamismo. Pierde “colmillo”. Pero la apuesta resulta positiva. Miguel Ponce, uno de los “mayores”, prende de volea un tiro de esquina, que Cirilo Saucedo tapa con apuros. Cerca ha estado del golazo, al ’12. Monarcas responde con u disparo potente de Cristian Pellerano, que Antonio Rodríguez desvía apretando los puños, al ’23.
Pero esta es una noche destinada a otra cosa. En el campo hay 21 actores secundarios y sólo un protagonista. El “Avión” Ramírez, dueño por hoy del costado izquierdo, frena el ritmo. Recorta hacia el centro. Levanta la mirada. Centro extraordinario. Techa a la defensa. Justo a la llegada del mochiteco.
No está ahí por casualidad. Nadie llega a los umbrales de la historia por obra del azar. Trabajo. Consistencia. Por supuesto, calidad futbolística. Omar Bravo no está ahí por mero capricho divino. Dote de goleador: mide el viaje de la redonda, le pone adecuadamente el pie para darle dirección, toque suave y a las redes. Chivas abre el marcador, al ’26.
La celebración es efusiva, dedicada a su hijo recién nacido. Ha empatado el récord de 122 tanto de Salvador Reyes, quien le cedió en vida la estafeta de goleador, durante un partido contra Pumas en el Estadio Jalisco, como homenaje al Campeonísimo.
A la noche todavía le restan capítulos por escribir. Costado derecho. Carlos Fierro persigue el esférico. Mete el acelerador. Alcanza. Vistazo al área. Centro venenoso. Y de nuevo Omar Bravo con las cualidades que lo han traído hasta este momento: se adelanta perfecto a la marca de Facundo Erpen, remata contundente, al fondo. Gol de Chivas, al ’28.
Tiene 35 años. Es el más “viejo” de los rojiblancos sobre la cancha del Estadio Omnilife. Pero es, también, el único que tiene su nombre grabado ya, con toda seguridad, en la historia del club. Es la anotación 123. Ha superado la marca de Don Chava. Omar Bravo no está ahí por casualidad.
El resto del encuentro presenta, por supuesto, algunas emociones. Incluso, da lugar al lucimiento de otros, como Antonio Rodríguez, factor en el resultado al desviar un tiro potente de Hibert Ruiz (’50) y tapar sobre la línea de gol un remate cargado de fuerza por parte de Christian Pellerano (’66).
Pero esta, dicho está, es una de esas noches destinadas a convertir un hombre en leyenda. Por eso, cuando abandona el campo, al ’75, el canto es unísono: “Olé, olé, olé, olé, Bravo, Bravo”. El estadio rendido a sus pies. Él, con humildad, va y saluda a Enrique Meza, técnico rival. Aplaude a la tribuna. Se mete a la banca.
Lo numérico es fácil de enumerar: 2-0 final, primera victoria del torneo, tres puntos que ponen a Chivas sólo uno detrás de Morelia en la tabla porcentual y dos goles del que ahora es el máximo anotador del club tapatío. Pero lo hecho por Omar Bravo va más allá. Es intangible. Se dimensionará con el correr de los años. Historia, ese libro con innumerables páginas blancas por llenar, en el que muy pocos elegidos pueden escribir…








