Al Calor Deportivo

Campeones ensalzan al Azteca

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 28 (EL UNIVERSAL).- Son gargantas que gritaron en el cielo de Santa Úrsula al proclamarse campeones del mundo en la mítica cancha del Estadio Azteca. Su memoria les obliga a rendirle pleitesía al templo mexicano que se convirtió en un ícono del futbol internacional. Jorge Valdano y Carlos Alberto sólo tienen palabras de agradecimiento para el ‘Coloso de Santa Úrsula’.

“[El Azteca] ha cumplido perfectamente su función en el futbol. Tiene una luz propia”, resume Jorge Valdano, quien ganó con Argentina la Copa del Mundo de 1986.
El también escritor reseña que cuando era niño, el primer equipo que lo emocionó — “pese a que soy de la albiceleste”— fue el Brasil de Pelé, el que conquistó el Mundial de 1970 y marcó una época.

“En primer lugar, el Mundial de México fue el primero que vi en mi vida. El Brasil de Pelé le dio al Azteca un salto de categoría y de belleza, que esa virtud siempre pone en otra dimensión”, recrea Valdano.

De inmediato, el que fuera directivo del Real Madrid hace notar que Edson Arantes do Nascimento no fue el único inmortal que pisó el césped del coso mexicano.
“Hay otro genio como Diego Armando Maradona que recrea la nostalgia de ese jugador que es capaz de dejar rivales en el camino y hacer un gol que quedó para la posteridad como el que le hizo a Inglaterra”, halaga.

En México ‘86 se vivieron otros goles históricos que aún siguen en el recuerdo como la ‘Mano de Dios’, que aún sigue vigente como una de las acciones que más polémica han despertado en la historia de las Copas del Mundo.

La primera justa mundialista en el país tuvo como principal protagonista a una selección brasileña que se consagró como el ejemplo a seguir de las futuras generaciones.

Carlos Alberto, capitán de aquel combinado, rememora que uno de los mejores premios que recibió ese cuadro de Brasil fue haber recibido el cariño de México.

“Es de los mejores recuerdos que se pueden tener en una carrera futbolística. Ser titular de ese equipo con Pelé, y fui capitán, cuando era muy joven. Hice el último gol. Todo lo recuerdo con mucho cariño. Fue en México, la gente se volcó con nosotros a apoyarnos”, agradece el ex zaguero del Santos de su país.

Por caprichos de la vida, Carlos Alberto no volvió al Azteca hasta hace un par de años.
“Después de la Copa nunca volví a México. Quedé muy feliz de poder regresar a un estadio en donde fui campeón del mundo”, cuenta el líder de la verdeamarelha setentera, aún con la emoción de recordar al Coloso mexicano.

El partido del Siglo. No fue una final, pero nadie que guste del futbol ha olvidado aquella semifinal de México 70 en la que Italia eliminó a Alemania en tiempo extra 4-3. La imagen icónica de ese encuentro es Franz Beckenbauer con un cabestrillo que le sostiene un brazo.