Al Calor Deportivo

América y Cruz Azul parten como favoritos en las semifinales

Con tres de los cuatro clubes que terminaron en la parte más alta de la tabla, las semifinales del Apertura 2018 ofrecen choques entre genuinos pesos completos, aunque el Cruz Azul y el América lucen a priori como favoritos, en especial porque cerrarán su respectiva eliminatoria en el Estadio Azteca.

El Monterrey es el único club que sigue vivo de los que entraron a la Liguilla por la parte baja. Los dirigidos por Diego Alonso eliminaron al aún monarca Santos Laguna, al que le despedazaron el sueño de ser bicampeón, proeza que sólo los Pumas (Clausura y Apertura 2004), así como el León (Apertura 2013 y Clausura 2014), han conseguido en la historia de los torneos cortos.

Dominio norteño. El Cruz Azul y el Monterrey se encontrarán por cuarta vez en la Fiesta Grande del balompié nacional, primera dentro de las semifinales. La serie favorece a los Rayados (2-1), que nunca han perdido un encuentro de fase final ante La Máquina (cuatro victorias y dos empates). Las tres eliminatorias previas, al igual que la actual, tuvieron su segundo capítulo en la Ciudad de México.

La única ocasión que los Cementeros echaron a La Pandilla fue en los cuartos de final del Clausura 2005, pero gracias a su mejor posición en la tabla. Igualaron sin tantos en el estadio Tecnológico y a tres en el Azul.

Los Rayados se impusieron en esa misma ronda, pero en la campaña 1975-76 (7-2 global) y en la final del Apertura 2009 (6-4 en el agregado). En ambas series se impusieron en los dos cotejos.

Hegemonía azulcrema. El América y los Pumas chocarán por undécima vez en la fase final, décima a eliminación directa. La balanza está claramente cargada hacia las Águilas (7-2).

Será la tercera vez que disputen una semifinal, etapa en la que tienen una victoria por bando. Durante el Verano 2002, los amarillos se impusieron con global de 2-1, mientras que los auriazules se desquitaron en el Apertura 2015, con agregado de 4-3.

Es la única ocasión que los felinos anotaron más goles que el acérrimo rival en una serie de 180 minutos, porque su otra victoria fue en la final del ciclo 1990-91, pero gracias al gol como visitante.