Al Calor Deportivo

Aarón Padilla será recordado como un valiente en la cancha y un caballero fuera

El medio futbolístico recordará a Aarón Padilla Gutiérrez de dos formas: “Un guerrero en la cancha”, y “todo un caballero fuera de ella”.

Ignacio Basaguren, con quien el «Gansito» compartió meses y meses de concentración previo al Mundial de México 70, y lo enfrentó en diversas oportunidades, lo rememora de esa manera.

“Aarón era un extremo relativamente poco hábil, de mucha entrega, pero sobre todo de un valor excepcional. Nunca le vi quitar la pierna, era un jugador que estaba encima del defensa todo el tiempo y le regateaba las pelotas, con muy buena condición física, iba y venía”.

Su pareja con Enrique Borja, fue inolvidable en los 60 y 70, “eran una mancuerna casi perfecta, parecían hermanos, sabían que iban a hacer uno y otro, funcionaron durante muchos años en la Selección”.

 

-¿Era habilidoso?

“Su dribling era muy torpezón, era la bicicleta, no la de Cristiano Rolando… A veces le salía y la gente se la aplaudía. Tiraba el centro, y no tenía mucho gol, jugaba por la banda, muy pegado a la banda izquierda, era un jugador que pesaba”.

El Gansito era de esos jugadores, “difíciles de encontrar, que siempre jugaban igual. Puedes contar con ellos hasta cierto punto, ni más ni menos y en la Selección no tenía rival porque lo que te estoy diciendo. Muchos eran más hábiles, más ingeniosos, tenían más gol, como “Manolote” Hernández (delantero del Atlante), pero Manolete parecía chapulín, brincaba a cada rato, no le entraba , quitaba la pierna, y no digamos Albino (Morales), (Fernando) Bustos y todos… Eran chiquitos, no metían la pata y Padilla era extraordinariamente valiente, lo admiraba por eso…”.

Y como persona, era otra cosa: “Era de una sensibilidad, de una dulzura, bondad y cariño muy particular. Tenía un trato muy bonito. Tenía amigos por todos lados. Es de los pocos futbolistas de la ciudad de México que conservó toda su vida con su grupo de amigos. El trabajó con Juan Mata que eran amigos de origen toda la vida en la Ford. Formó una familia muy bonita. Era una gente muy ejemplar”.

Aarón Padilla no jugó el primer juego de la Copa del Mundo del 70 ante la URSS… “Jugó Horacio López Salgado en su lugar. Lo que creo es que tras la lesión de (Alberto) Onofre los intereses más grades de la selección se impusieron sobre todo. Aarón jugaba para Pumas y Pumas no tenía un peso como lo tenía Cruz Azul, y el “Güero” entrenaba a Cruz Azul y el delantero de Cruz Azul era Horacio López Salgado, esa es la sensación que yo tengo para ponderar qué pasó en el Mundial”.

 

-¿Padilla inventó la finta de la bicicleta?

“No sé… Puede que sí. Era una finta muy lenta, mala… Imagínate, llevas la pelota, le avientas la pierna encima, le das la vuelta completa y luego arrancas, pues el defensa tiene mucha oportunidad. La verdad, ordinariamente no le salía, no vayas a creer que cada vez que hacía la bicicleta dejaba parado al defensa, no… lo que sí es que iba tras el balón y tenías que entrarle… Y no lo bajabas, no tienes idea de cómo le pegaban. Sergio Negroe, que era quién lo marcaba en el Atlante, decía que le pegaba y le pegaba y él, igual, como si no lo sintiera, eso sólo Aarón Padilla. Solo Eladio Vera y él eran los únicos que no quitaban la pierna. Todos los demás por malditos que parecieran, a la hora de la hora se quitaban y Aarón no. Ese fue Aaron”.