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Es triatleta Mauricio Carré un ejemplo de vida

A sus 60 años ha librado cruentas batallas contra el cáncer, incluso perdiendo un riñón a causa del mal

Guadalupe Mauricio Carré Campos es por mucho un ejemplo de vida, no sólo para los deportistas, sino para los seres humanos en general.

 

A sus 60 años ha librado cruentas batallas contra el cáncer, incluso perdiendo un riñón a causa del mal. Hoy, además de cuidar de su salud, tiene en mente volver a un evento de largas distancias, quiere correr nuevamente un medio ironman.

 

Pertenece al Club Aqua Sport y además con un grupo de amigos conformó un equipo llamado Iron Old Men.

 

“No me he rendido y no me rendiré hasta que Dios me diga ya basta, he tenido fuertes experiencias de vida. Hace cinco años tuve una cirugía por cáncer de próstata, me operaron, salí de ella.

 

“Aproveche ahí para escribir un libro que se llama ‘Recordando mis programas de entrenamiento’, todo lo que se recaudó con ese libro lo llevé en medicamentos a los niños con cáncer en el Hospital “Dorantes Mesa” de aquí de Xalapa y salí de ésa”, recordó.

 

Tras su recuperación volvió a la actividad física en el triatlón; sin embargo, Carré Campos volvió a sufrir un golpe.

 

“Ahora por un cáncer de riñón, un tumor en el riñón, nada más tengo un riñón, eso fue hace dos años y sigo sin rendirme, sigo en pie de lucha, este año lo he demostrado, ganando prácticamente todos los triatlones a nivel nacional, en los de mi edad.

 

“Y gracias a eso ahora en Acapulco me coroné como campeón nacional de triatlón en mi categoría (60-65 años)”, señaló.

 

Consideró que la clave para levantarse siempre radica en la confianza que tiene en sí mismo y en sus creencias.

 

“Yo estoy muy convencido que Dios en mí ha puesto su mano y yo creo que en todos, pero a veces no lo queremos ver, no lo queremos reconocer.

 

“Y no es que yo esté hablando sobre alguna preferencia religiosa, yo creo en Dios y nada más, yo estoy muy convencido de eso.

 

“Porque por ejemplo, cuando se me detectó el cáncer de próstata, yo me estaba preparando para un ironman, en enero del 2010 y entonces me caigo de la bicicleta sin ninguna razón, yo iba solo, nadie me tiró, no sé cómo me caí.

 

“A raíz de esa caída, no podía hacer ejercicio estaba todo raspado, todo mal, dije voy a aprovechar para hacer mis análisis generales, lo hice y ahí resulto el antígeno prostático muy alto y entonces son señales que nos manda Dios”, explicó.

 

Siempre ha sido un elemento ganador de eventos en categorías por edad. Por las enfermedades cambió su físico, perdió kilos con base al trabajo y una alimentación diferente.

 

“Mi alimentación era general, como todo lo que comemos, me cuidaba mucho de ingerir grasas; ahora tengo prohibido por ejemplo tomar las bebidas isotónicas por los edulcorantes y todo lo que traen esas bebidas.

 

“No tomo refrescos, no como carne de cerdo que tiene mucha grasa saturada, el pollo, el pescado sí; como mucha verdura, entonces cambia uno totalmente. Por ejemplo ahora ando buscando alimentos que no contengan sodio, porque nada más tengo un riñón y tengo que cuidarlo”, expresó.

 

Para hidratarse consume suero para niños rebajado con agua, o en otras ocasiones preparar su propia bebida con agua de tiempo, un poco de sal y azúcar.

 

Todo el esfuerzo que ha hecho para sobrevivir es el que le viene a la mente cuando los momentos de crisis aparecen durante las pruebas.

 

“Cuando voy en esa pared que hay que cruzar, que hay que superar esa subida, recuerdo mucho a mis padres, que sé que desde el cielo me están cuidando, recuerdo mucho a mis amigos que siempre me dicen ‘échale ganas’, todo eso es una motivación.

 

“Pienso ‘no puedo dejar de pedalear, no puedo dejar de correr’, ya a lo último que es el tramo más pesado y que es cuando más se siente el calor, es agobiante es lo que más lo funde a uno, pero es cuestión de actitud mental”, manifestó.

Carré Campos no ve el retiro en el triatlón como una opción próxima y en enero tendrá una nueva revisión médica a la espera de tener el permiso para competir en un medio ironman, aunque sin sobrecargarse, porque el cuerpo podría cobrarle factura.

 

El triatleta ya acabó su temporada 2015, pero en diciembre realizará un evento en aguas abiertas en Acapulco en distancias de mil metros y cinco kilómetros.

 

Para el próximo año tiene planeado estar en la medio maratón del Puerto de Veracruz, para que sea su entrenamiento para el 70.3 de Veracruz en la Isla de Sacrificios, con miras a tener una buena actuación en el Mundial de Cozumel y el medio ironman de esa ciudad.

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