Al Calor Deportivo

“Destrozaron sus sueños”, padre de Georgina, taekwondoin que no llegó a tiempo al Mundial

El pasado 27 de julio, mientras los demás participantes llevaban a cabo la ceremonia del pesaje, Georgina Ochoa, de tan sólo 15 años, se encontraba en Frankfurt, Alemania, sin poder viajar a Sofía, Bulgaria, por “cuestiones de logística”.

Este “descuido” por parte de los responsables, le costó la eliminación a la pequeña taekwondoin, quien se alistó para disputar su último Mundial de Cadetes… Una imprecisión más del deporte mexicano y sus dirigentes.

Pero no todo es darle vuelta a la página e iniciar otra preparación para volver a tatami, a Georgina Ochoa “le destrozaron sus sueños y un trabajo de muchísimos años”, declaró su padre en entrevista para EL UNIVERSAL Deportes.

 

“Ella es cadete, esta era su última oportunidad de estar en un mundial de cadetes; dejó prácticamente toda su infancia para competir y prepararse siempre”, declaró Jorge Ochoa.

 

Pero como es habitual en temas de presupuestos o logísticas, siguen a la espera de respuestas por parte de las dirigencias.

“Estamos esperando que la Federación, la Conade, quien haya sido responsable se acerque a nosotros y ver de qué manera van a resarcir los daños que mi hija tuvo respecto a esto, pero hasta el momento nada”.

Han pasado casi 10 días y las explicaciones no llegan, en cambio, las consecuencias para la joven atleta van en aumento.

“Georgina trae un problema psicológico grave, al parecer trae mucho estrés postraumático, trae problemas para dormir, de ansiedad… Hoy tenemos una cita con él, para ver qué haremos con ella, tiene siete días sin poder dormir, son muchas consecuencias”, aseveró Jorge Ochoa golpeado en lo anímico.

 

El papá de ‘Georgi’, como la nombra él, califica esto como engaño y falta de capacidad. La huelga en una de las aerolíneas ha sido el pretexto perfecto, para las federaciones nacionales; sin embargo, aseguró que hubo opciones para que Georgina llegara a tiempo a su competencia.

“Han dicho que no estaba en sus manos. Yo hablé con la encargada de selecciones en Bulgaria. Ella enfáticamente me dijo que no tenían responsabilidad de nada, pero claro que la tienen, nosotros pedimos que se fueran antes, en otro grupo, y ellos siempre se negaron a modificar los grupos, nunca; les importó poco sí iba o no… Tuvo una última oportunidad y por no querer cambiar los grupos, ahí están las consecuencia”.