Al Calor Deportivo

Una afición querendona

LAS VEGAS, EU., septiembre 17 (EL UNIVERSAL).- En 2008, en un pequeño casino de Cabazon, California, Saúl Álvarez peleó por primera ocasión en Estados Unidos, con 18 años recién cumplidos. Su poder de puños cautivó a la afición local de esta ciudad al sur del país, que en corto tiempo lo adoptó como el campeón de la gente.

Mientras Álvarez regresó a México para realizar ocho combates, su nombre se popularizó de boca en boca entre los aficionados tricolores, quienes en 2010 lo vieron debutar en Las Vegas con un nocaut en el noveno round sobre José Miguel Cotto.

Desde hace 10 años, «Canelo» creó más fama y seguidores en Estados Unidos que en su propio país, aunque eso quedó en el pasado. Al tapatío ahora lo siguen de todas partes, sin importar el gasto que se tenga que hacer.

Juan Carlos Córdoba es un michoacano que viajó de Araró, un poblado a 45 kilómetros de Morelia, para apoyar al «Canelo». «Tenemos que estar juntos como mexicanos, es un buen boxeador y nos representa, por eso quise estar hoy con él», declaró Córdoba.

El empresario michoacano pagó 36 mil pesos por un par de boletos para la pelea. Estará cerca del ring, justo donde su poder adquisitivo le permitió para respaldar las acciones de Saúl Álvarez.

«Sí salieron un poco caros los boletos, pero pudimos comprarlos y estamos en Las Vegas para disfrutar», festejó.
Juan Carlos viajó con su esposa en avión de Morelia a San Francisco. Con familia en el área de la bahía, la pareja tomó un auto y condujo 10 horas hasta la capital del boxeo.

Y es precisamente en California, de norte a sur, donde Gennady Golovkin creció, como alguna vez lo hizo «Canelo».

Mientras el tapatío ya goza de la popularidad en ambos lados de la frontera, el kazajo es el nuevo consentido de la región.

A Golovkin lo siguen ahora varios mexicanos que radican o nacieron en el estado del oeste del país de las barras y las estrellas. El estilo ofensivo, sin miedo al intercambio de golpes, conquistó a los seguidores del boxeo.

«Es un peso natural medio, tuvo una extraordinaria carrera como amateur, no fue inflado por los medios de comunicación.
Nací en Los Ángeles, pero soy mexicano, mis papás son de Ciudad de México, pero hay que saber reconocer que Gennady Golovkin es el mejor boxeador del mundo y por eso lo sigo. El boxeo no se trata de banderas, sino de identificarse con un estilo y a mí me gusta Golovkin», comentó Alfredo Sánchez.

Álvarez es de arrastre en cuanto a popularidad, pero Golovkin es un mexicano más que se ganó la nacionalidad con sus puños.
EL DATO
36 Mil pesos pagó el empresario michoacano Juan Carlos Córdoba por dos boletos para la función Canelo-GGG