Al Calor Deportivo

Hace 40 años nació la Fernandomanía

Un día como hoy, hace 40 años, el zurdo mexicano Fernando Valenzuela se trepó al montículo del Dodger Stadium en el Opening Day y cambió el panorama de la temporada 1981 de los Dodgers.

Frente a 50 mil 511 fanáticos y con la ayuda de su screwball, Valenzuela lanzó la ruta y ponchó a cinco bateadores aquel 9 de abril de 1981 para que Los Ángeles se impusiera 2-0 a los Astros. La victoria fue particularmente dulce, porque Houston había eliminado a los Dodgers de la contienda por los playoffs en un partido de muerte súbita la temporada anterior.

La historia de cómo Valenzuela llegó a lanzar ese día ya es cosa de leyenda. Gracias en parte a su labor como relevista en la recta final del 1980 (17.2 innings en blanco), con tan solo 20 años, había llegado a los entrenamientos de primavera del 81 con la oportunidad de ganarse un puesto en el roster del equipo grande de los Dodgers. Tras lograr Fernando eso mismo, el capataz Tommy Lasorda se vio obligado a darle la bola a Valenzuela para el Día Inaugural al último minuto debido a que el abridor Jerry Reuss estaba lesionado.

Después de su magistral actuación en el Opening Day, Valenzuela lanzó tres juegos completos en la ruta, incluyendo dos blanqueadas. En su regreso al Dodger Stadium el 27 de abril, el oriundo de Etchohuaquila tiró otro partido completo para poner su marca en 5-0 con efectividad de 0.20, con una sola carrera permitida en 45.0 entradas. Ya para ese entonces, se había desatado la Fernandomanía.

El Toro ganó sus siguientes tres aperturas, convirtiéndose en el primer y, hasta la fecha, el único lanzador desde 1945 que se ha apuntado victorias en cada una de sus primeras ocho aperturas en Grandes Ligas.

Cuatro décadas después, los números que logró Valenzuela durante dicha racha no dejan de impresionar: Siete juegos completos, cinco blanqueadas y efectividad de 0.50 en 72.0 episodios.

“El hecho de que abrió en el Opening Day en el Dodger Stadium contra el equipo que nos había eliminado en el juego de playoff por el título de la División Oeste el año anterior, creo que agrandó el fenómeno de lo que Fernando logró esa temporada,” señaló el ex compañero de batería de Valenzuela en los Dodgers, Mike Scioscia.

En una campaña interrumpida por una huelga, Valenzuela terminó con marca de 13-7, efectividad de 2.48, 11 juegos completos y ocho blanqueadas en 25 aperturas. Fue líder de su liga en ponches (180), juegos completos, blanqueadas y partidos iniciados. Terminó convirtiéndose en el único lanzador hasta la fecha que se ha sido reconocido como Novato del Año y ha ganado un Premio Cy Young en la misma temporada.

En la postemporada—la más larga para ese entonces, debido a la ronda extra de series divisionales a raíz de la huelga—Valenzuela siguió brillando. Lanzando dos veces con los Dodgers al borde de la eliminación, El Toro dio la cara con marca de 3-1 en cinco aperturas.

Tras su joya de 8.2 entradas y una sola vuelta en el decisivo Juego 5 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en un helado Estadio Olímpico de Montreal contra los Expos, Valenzuela culminó su 1981 con un juego completo, bien luchado, contra los Yankees en el tercer choque de la Serie Mundial con los Dodgers abajo en la serie 2-0. Tras 146 pitcheos y sin contar con su mejor material, Valenzuela rescató al equipo de Los Ángeles y lo puso en camino a coronarse campeón.

Fue la coronación del año mágico de la Fernandomanía, que tuvo sus inicios un día como hoy, hace 40 primaveras. (Con información de mlb.com)