Al Calor Deportivo

Diablos Rojos desmorona el relevo de los Tigres y se adelanta en la serie

En un duelo marcado por las volteretas, la ineficacia del bullpen de ambos equipos, de ofensivas explosivas y un polémico safe en home en la parte baja de la sexta entrada, los Diablos Rojos del México se impusieron a 11-6 a los Tigres de Quintana Roo en el primer juego de la serie playoffs de la ex Guerra Civil. 

Fue un caótico encuentro que hizo reavivar la rivalidad de ambas novenas cuando los Tigres jugaban en la Ciudad de México. Apelando a ello, el juego se definió tarde, gracias a un cuadrangular de tres carreras de Japhet Amador le dio la ventaja irremontable a los Diablos, que los coloca, además de la ventaja en la serie, con un triunfo moral luego de un disputado encuentro.

La novena de bengala empezó el encuentro con el madero encendido. Manuel Orduño conectó un cuadrangular solitario por el jardín derecho que inauguró el marcador. Sin embargo, en la parte baja de esa entrada, el mismo Amador conectó un imparable para remolcar la carrera del empate.

En el inicio de la sexta entrada y ya con los escarlata adelante en el marcador (2-1), los Tigres retomaron la ventaja gracias a un imparable de Brian Hernández que remolcó dos rayitas.

Sin embargo, el drama se adelantó a la parte baja de ese rollo. Un imparable de Carlos Figueroa provocó que Kevin Medrano se barriera en home. El ampáyer marcó out en primera instancia, lo que detonó que se vaciaran el bullpen y dugout de ambas novenas.

Estuvo cerca de estallar una trifulca, mientras que, al tiempo, el mánager de los pingos, Víctor Bojorquez, retó la jugada. Fueron cerca de 15 minutos de incertidumbre, hasta que los ampáyers marcarán safe y con ello el empate a tres.

El pitcheo de los Tigres se quebró. No pudieron dominar al puertorriqueño David Vidal, quien les conectó un doblete productor de dos carreras que parecía que ponía contra el precipicio a la novena de bengala.

Pero no fue así. Los nómadas Tigres vinieron de atrás y en el fatídico séptimo rollo emparejaron a cinco carreras el marcador, luego de un wild pitch de Nathanael Santiago y una carrera impulsada de Reynaldo Rodríguez. 

Pero si la séptima entrada fue clave para los felinos, lo mismo sería para los pingos y, al tiempo, el pitcheo de los Tigres terminó de desmoronarse.

Primero, Iván Terrazas vino como bateador emergente para conectar una línea que partió el diamante y que le permitió anotar a Brandon Phillips. Luego, el puertorriqueño Vidal conectó un doblete que impulsó dos carreras más y la estocada final la puso Japhet Amador con un vuelacercas de tres carreras.

Cuatro de esas carreras fueron toleradas por el tapatío Luis Rodríguez, mientras que las dos restantes por Santiago Gutiérrez y Raúl Barrón, con una cada uno.

Los Tigres intentaron regresar en el marcador, pero esta vez la loza era demasiado pesada. Al final, los Diablos se quedaron con el triunfo y hoy planean repetir la dosis, que les permita viajar a Cancún para tratar de, al menos, ganar un juego que los acerque a la final de la Zona Sur.