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Astros viajan a Washington con media estocada en la Serie Mundial

Houston se encuentra abajo en el Clásico de Otoño y viaja a casa de los "Nats" con poca esperanza

Lo que pintaba para duelo de pitcheo en el segundo juego de la Serie Mundial, hasta la séptima entrada efectivamente lo fue. Justin Verlander de los Astros y Stephen Strasburg se fajaron cabeza con cabeza y sin arrugarse por dos tercios del encuentro.

En la primera entrada, fiel a su costumbre, Verlander tuvo problemas y comenzó dando base a Trea Turner, para después admitir sencillo de Adam Eaton. Llegaría un nativo del área de Houston a derrumbar aquello de que nadie es profeta en su tierra a macanear doblete por el izquierdo que trajo a sus dos compañeros a la tierra prometida. Ahí se compuso Verlander, pero ya perdía 2 a 0.

No tardó la respuesta de los locales. En la misma baja del primer rollo, tras comenzar ponchando a Gerge Springer, José Altuve le dio doblete al left a Strasburg. Aquí comenzó A.J. Hinch a cometer esas pequeñas equivocaciones que te pueden costar -y le están costando- una Serie Mundial.

Manda al robo a Altuve con Michael Brantley bateando-zurdo que por ello deja al receptor libre el camino para tirar a la antesala- y Kurt Suzuki, que ha sido el héroe desconocido el día de hoy por su defensiva y por lo que vendría después, hace un tirazo para sacarlo como chino. Brantley pega hit y luego, vendría Alex Bregman a mandar la esférica al descanso eterno con autoridad por el izquierdo-central. Si sacó Usted las cuentas, el cuadrangular que pudo haber sido de tres carreras, terminó siendo de solamente dos. Esas cosas, te cambian, por nimias que puedan parecer, la perspectiva de un partido.

Así se fueron agarrados en pelea de perros Verlander y Strasburg hasta la sexta. Ahí, Strasburg comenzó a exhibir el cansancio. Con un out, Yulieski Gurriel le atizó doblete por la izquierda. Dave Martínez mandó dar la intencional al zurdo cubano Yordan Álvarez y donde Strasburg demostró que para lanzar hay que tener dos artículos muy necesarios cuando te falta la resistencia: Valor y pundonor. Con solamente el bouquet en el tanque de gasolina hizo elevar con un slider alto al parador en corto Carlos Correa y tocaba el turno de Robinson Chirinos.

Disyuntiva para Hinch. Podía dejarlo con el argumento de que siendo cátcher, a pesar de su bate lento podría hacerle daño a un hombre cansado como Strasburg y sobre todo, por ser el cátcher personal de Verlander, siendo quien lo guio en todas y cada una de sus 35 salidas de temporada regular en 2019 y también en toda la postemporada. Podía también argüir que necesitaba traer un bate zurdo, pese al brutal cambio de velocidad de Strasburg y eso fue lo que terminó haciendo. Michael Tucker vino al plato a poncharse, precisamente con ese lanzamiento.

A guiar a Verlander vino el boricua Martín Maldonado en la fatídica séptima entrada. Verlander estaba tan cansado como Strasburg en la sexta. Abría la tanda Kurt Suzuki, que ya le había hecho dos contactos buenos, uno de ellos imparable. Verlander vino con recta, ésta se quedó ahí y la que no se quedó fue la esférica, que abandonó el estadio clareando la valla del izquierdo. Ese fue el punto de inflexión.

El Minute Maid era una tumba donde se podía oír toser a una mosca. Se llenaron las bases y vendría Howie Kendrick, una buena apuesta para el regreso del año, conectando un infield hit por tercera, donde Bregman tiró al monte para que vinieran dos carreras más en los spikes de Víctor Robles y Trea Turner. Ese inning caerían otras tres anotaciones para poner el número enorme en la tirilla que necesitaban los nacionales en un séptimo episodio de seis carreras. Todavía harían 4 más los de la capital norteamericana, dos de ellas con vuelacercas de Adam Eaton y Michael Taylor, afortunadamente para Houston, ambos en solitario.

Cerró el juego Javy Guerra, hijo de padres mexicanos oriundos de Múzquiz Coahuila, sentenciando así a Houston a encomendarse a su santo favorito, esperando que un pitcher como Zack Greinke, lanzador de finuras, tenga un día bueno en la ciudad del Capitolio, donde está haciendo frío, lo que dificulta mucho el accionar de ese tipo de lanzadores y donde al parecer lloverá, cosa por la que seguro el mánager Hinch está rezando más ahorita, pues una suspensión de un par de días, le ayuda a poder usar a Cole y a Verlander de nuevo.

Ganó Stephen Strasburg, que fuera líder en victorias de la Liga Nacional, con labor de seis entradas, 7 ponches, siete imparables, dos carreras limpias y otorgando solamente un pasaporte, que fue intencional, dando a los Nacionales su octava victoria en fila. Pierde Justin Verlander, quien encabezara las Mayores con 21 triunfos en temporada regular, pero que queda con 0-5 en Serie Mundial, admitiendo 4 carreras, todas limpias, 7 hits, 3 bases por bola, y 6 ponches.

Mañana, día de viaje y pare el tercero, que marca el regreso de la Serie Mundial a la ciudad de Washington desde 1933, el venezolano artista del cambio de velocidad Aníbal Sánchez abrirá por Nacionales, en tanto que Zack Greinke, con una “efectividad” de 6.43 en tres salidas de postemporada este año, se subirá por los Astros en un juego cuya incógnita es si marca el inicio de un renacer, o marca la tercera etapa del camino a la barrida.