Al Calor Deportivo

Alberto el ‘Alacrán’ Ruiz, un policía de puños calientes

El camino de Alberto el Alacrán Ruiz en el boxeo se parece al de muchos, al menos de primer vistazo. Empezó a pegarle al costal y a la pera para calmar sus ansias juveniles, pero el tiempo  cambió su ruta cuando decidió seguir las huellas de su padre, quien durante  toda su vida portó un uniforme de policía.

Motivado por los problemas que su vástago enfrentaba en la escuela, fue él quien lo llevó al gimnasio por primera vez, y sin saberlo, le dio a su hijo, la posibilidad de hacer una elección de vida, de una doble vida que ya rebasó los 14 años.

“El boxeo fue el único deporte que logró calmar esa sangre caliente”, acepta Ruiz. “Pero también hubo muchos cambios, al momento que decidí ser profesional supe que debía darle mucho respeto a este deporte. Lo hice, cuando también entré a la corporación de policía”, recuerda el púgil, quien acaba de proclamarse monarca internacional de peso ligero, avalado por el CMB.

“Cuando entré a la corporación y después de un año lejos del boxeo, me di cuenta de que podía llevar de la mano estas dos carreras”, comparte en charla con EL UNIVERSAL Deportes. “Mi papá fue policía de la Ciudad de México, fue el querer seguir sus pasos,  ser policía,  uniformarme y el amor a la camiseta, lo que me trajo hasta acá”.

 

Era difícil que fuera de otra manera, creció aliado a esa figura de autoridad y como niño en algún momento quiso ser policía o bombero, “estando tan cerca de eso me enamoré de la corporación y ya tengo casi nueve años en ella. Es una carrera muy peligrosa y difícil de entender, nosotros ya estuvimos del otro lado, no es fácil ser policía. Para mí es un orgullo y una gran responsabilidad ser un ejemplo para las nuevas generaciones en ambas profesiones. A las dos la llevo de la mano, tanto arriba como abajo del ring, me llena de orgullo portar unos guantes y también defender a la sociedad”.

Su camino apenas inicia en el boxeo, pero luego de destronar a Jair Valtierra el panorama se abrió por completo. “Es un reto, porque ahora soy una figura a seguir, tanto en el deporte como en la carrera de policía. Hoy en día varios amigos me preguntan cómo pueden acercarse a este mundo. Es una responsabilidad  quitar esa etiqueta mala que tiene la policía”