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El arbitraje les importa un comino

Por momentos resulta alarmante que la gran familia del futbol mexicano ha aprendido a aceptar como normales, los malos arbitrajes

Por momentos resulta alarmante que la gran familia del futbol mexicano ha aprendido a aceptar como normales, los malos arbitrajes. Los únicos que se quejan en su momento son los equipos afectados, pero fuera de ello, la Comisión de Árbitros puede designar a quien quiera, al partido que quiera, sin que casi nadie les cuestione. Igual, los nazarenos tienen la potestad de cometer errores técnicos, que ponen en evidencia el nulo conocimiento que tienen de las reglas de juego y no pasa nada.

Los yerros de apreciación son comprensibles, sobre todo aquellos en que prevalece la opinión del silbante, pero cuando incurren en equivocaciones de primer año, me parece inadmisible.

Esto viene a cuenta, debido a dos situaciones similares que se presentaron este fin de semana en dos distintos partidos.

El primero ocurrió en el puerto jarocho, cuando el juez Ricardo Arellano Nieves, amonestó por segunda vez en el partido a Cristian Martínez Borja, sin percatarse de que ya era el segundo cartón preventivo que le mostraba al mismo jugador.

No fue sino hasta que otros futbolistas le hicieron notar su omisión, que mandó a las regaderas al delantero colombiano.

No es posible que un árbitro pierda la concentración y no esté atento a qué jugadores ya están amonestados, sin mencionar que ambas amarillas fueron muy rigoristas.

Si mucho me apremian, en caso de que la directiva escuala proteste, evitará la sanción disciplinaria.

El otro caso se presentó en La Comarca Lagunera, cuando agonizaba el encuentro América vs. Santos. Enrique Santander amonestó a Carlos Izquierdoz y de inmediato lo expulsó pensando que se trataba de la segunda amarilla. En virtud de que no lo tenía amonestado, se vio obligado a “cancelar” la tarjeta roja, incurriendo en uno de los errores más vergonzantes para un nazareno.

Esto toma matices dramáticos cuando recordamos que se trata de dos árbitros supuestamente estelares en el balompié nacional. Uno, Arellano Nieves, con gafete de FIFA y Santander, a punto de recibirlo el próximo mes de enero.

Pero no pasará nada. Nadie le exigirá cuentas a los “instructores” y estos señores volverán a ser programados sin consecuencia alguna.

Lo más grave de todo esto es que se trata de la enécima ocasión en que esto les sucede durante la presente administración, haciendo patente una vez más que …el arbitraje les importa un comino.