Al Calor Deportivo

Box Ofrece Julio César Chávez exhibición de cuatro asaltos

El Universal

El ex campeón mundial se volvió a colocar los guantes para boxear cuatro rounds en una exhibición en el Centro de Usos Múltiples (CUM)de esta ciudad, donde se pidió a cada uno de los asistentes un juguete como entrada, que será entregado a niños pobres.

 

El “César del Boxeo” regresó al cuadrilátero ante una asistencia de unos tres mil aficionados de todas las edades que se dieron cita en el CUMpara recordar las habilidades que hicieron famoso al sonorense.

 

A sus 52 años Chávez González brindó más de lo prometido ya que boxeó cuatro asaltos de exhibición en el marco de la función “¡Hay Tiro!” como parte de un homenaje que le rindió el Gobierno del Estado en el cual también colocó la primera piedra en el Pabellón de Boxeo y tuvo una charla en la que habló de su vida dentro y fuera del cuadrilátero.

De los cuatro rounds en que tiró guantes, Chávez deleitó a la afición con su característico gancho de izquierda al hígado que en más de una ocasión le conectó a sus dos oponentes, quienes resintieron el castigo.

 

Los dos primeros asaltos fueron ante el director de la Codeson, Vicente Sagrestano Alcaraz, cerrando con otro par ante su sparring personal, Luis Indio García.

 

JC también mostró su movimiento de cintura y cabeceo para quitarse los golpes, arrancando ovaciones del público, mientras al fondo una pantalla transmitía aquel memorable nocaut que le propinó a Meldrick Taylor en marzo de 1990.

 

Con la canción “México lindo y querido”, la misma con la que subía al ring para sus grandes peleas, el “César del Boxeo” subió al cuadrilátero del CUM después de diez años sin hacerlo, tiró sobre todo ganchos al hígado y algunas combinaciones que hicieron que los asistentes corearan su nombre como en los viejos tiempos y motivado por ese detalles llegó a poner en malas condiciones al Indio con un gancho para mandarlo a la cuenta de protección.

 

Al término de los cuatro asaltos el director de la Codeson, Vicente Sagrestano, entregó un reconocimiento a Julio César Chávez quien portó una camiseta blanca y shorts amarrillos con una concha protectora roja que traía su nombre impreso y además usó una careta blanca con su nombre en letras rojas.

 

Chávez, que se vio delgado y en buena forma, cerró el evento con unas palabras llenas de emoción por su incursión al cuadrilátero después de una década y a exactamente 30 años de que ganó su primer título mundial ante el Azabache Martínez.

 

“Ya estoy viejo… pero me queda poquito [risas]. Gracias a todos ustedes por venir y apoyar con un juguete parra niños de escasos recursos, por eso me subí tras diez años sin hacerlo en un ring. Me cansé, se pierden los reflejos, pero con mucho gusto me arriesgué para el beneficio de los niños”, dijo.

 

Previo a la exhibición de Chávez se celebraron siete peleas en las que vieron acción boxeadores sonorenses aficionados y profesionales que dieron buen espectáculo arriba del ring.