- Estados Unidos apaga el sueño y vence a México en el Clásico Mundial de Beisbol
- Doña Ali goleó a Santos y se aferra a la cima en el futbol 9 Club Deportivo Soccer
- Clásico Mundial de Beisbol: México arrolla 16-0 a Brasil y llega encendido para el duelo ante Estados Unidos
- Tras medio año inactivo, el boxeador Miguel Ángel Rodríguez se presenta en función de Córdoba
- Chivas regresa a la senda de la victoria tras imponerse al Atlas en el Clásico Tapatío
- El domingo 15 se realizará la carrera ciclista del serial Coatepec 2026 Coatepec-Carrizal
- Selección Mexicana Femenil derrota a Brasil; Greta Espinoza brilla en el Tricolor
- América vence a Querétaro en la Corregidora y corta su mala racha
- Aldama goleó a Columbia y lidera el balompié Platino de Coatepec
- Llega Veracruz Copa de la FIFA; se exhibirá 6 y 7 de marzo en el WTC de Boca
Felino ve lejano el día de decir adiós al cuadrilátero
- Escrito el:: 12 octubre, 2024
Después de cuatro décadas como gladiador, el hijo de Pepe Casas dice que su personaje todavía puede ofrecer espectáculo
Con 40 años en los cuadriláteros mexicanos, Felino se ha convertido en uno de los gladiadores más importantes dentro de las filas del Consejo Mundial de Lucha Libre, gracias a su gran calidad luchística y carisma con la afición.
Esta trayectoria comenzó ante la insistencia de practicar el deporte que hizo leyenda a su padre, el llamando Pepe Casas y su hermano mayor, el Negro 440, lo que lo orilló a dejar una importante posición en un reconocido banco de México para convertirse en un ídolo del cuadrilátero y emular a esos héroes de carne y hueso que alguna vez vio en televisión.
“Hablar de luchadores es hacerlo de héroes de carne y hueso. Puedo hablarte de muchas figuras, pero ninguna como mi padre. Todo empezó por la admiración a Pepe Tropicasas y a mi hermano el Negro 440... No fue nada sencillo, tuve que olvidarme de mi trabajo en un banco para seguir luchando”, comentó el gladiador.
Baby Casas, como fue conocido en sus inicios, contó la forma en la que le llegó el personaje que lo volvería ídolo, aunque en un principio no estaba del todo conforme con ocultar su rostro. “Con la propuesta para tomar el nombre de Felino llegaron muchas dudas. Recuerdo que no podía ver bien por la máscara y me movía de un lado al otro como gato. El diseño inicial era tipo león… Todo coincidió”.
Felino, quien hoy comparte cuadrilátero con sus hijos, confesó que la idea del retiro parece lejana, aunque a sus 60 años todo dependerá del respaldo de los fanáticos. “El aplauso se gana y no se pide. Con 60 años sigo produciendo buenas luchas. En el momento que decida irme lo haré sin ruido, pero creo que hay Felino para un rato más”.









