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Doña Carmen Tovar fue el alma del equipo Catoari de finales de los 80’
- Escrito el:: 23 enero, 2022
Utilizando las primeras letras de nombre y apellido de ella y surgió “Catoari”
Por Julián Rodríguez
En septiembre de 1987 varios jóvenes compartían amenamente una botella de Charanda. Fue en la calle Rafael Ramírez donde entre salud y salud y el choque de sus vasos mostraban el buen ambiente y camaradería que invadía el lugar.
El tema en especial era la formación de un equipo de futbolito que participara en el Torneo de Economía, el que más tarde se convirtió en el mejor de su época y creo que de la historia de ese deporte en la ciudad.
Para finiquitar el proyecto, los chicos no necesitaron de promotores, licenciados, documentos oficiales, contratos o cláusulas que se firmaran; no existían esos odiosos trámites que hoy día deterioran al fútbol, porque fue su palabra la que valía, la que daba valor a las promesas.
Los jugadores que entablaron esa inusual plática terminaron por armar al equipo, pero no sabían qué nombre ponerle ni quién los apoyaría para adquirir el uniforme, pagar arbitrajes y todo lo que significa llevar las riendas de un equipo.
Sin embargo, uno de ellos recordó que una señora de nombre Carmen Tovar le gustaba el futbol, además que en el equipo estaría su hijo Javier García, por lo que sin pensarlo dos veces se dirigieron a su casa, allá en la calle Jesús Carranza de la zona centro de esta ciudad.
Fue el mismo Javier García quien entró y le dijo a su mamá que el grupo de jóvenes quería hablar con ella. Doña Carmen, con su porte de gran señora los recibió y al darse cuenta de quiénes eran gritó: “mira chaparro quienes están aquí”, al momento salió de una habitación don Miguel García, esposo de la señora y dijo: “ah sí, los chavos que juegan bonito”,
Doña Carmen les preguntó qué deseaban, a lo que uno de ellos respondió: “es para ver si usted quiere patrocinar al equipo”. Ella, sin poner trabas dijo de inmediato que sí.
Fue alrededor de media hora que ocuparon para ponerse de acuerdo y afinar los detalles, entre esos buscar el nombre que llevaría el conjunto. Surgieron entre otros el de “Los Queretanos”, por ser el lugar de origen de la señora, quien en ese entonces se dedicaba a la venta de tortas, tacos y hotdogs, no obstante no llegaron a ni un arreglo y lo dejaron para otra ocasión.
Al salir de la casa, uno de ellos le preguntó al hijo de la señora el nombre de ella y contesto: “Carmen Tovar Arias, fue así que utilizando las primeras letras de nombre y apellido de ella surgió “Catoari”, por lo que ya no hubo necesidad de buscarlo.
El nombre causó sensación, pero lo hizo más el equipo, ya que se convirtió en un ganador. Sus jugadores Gerardo del Moral, el “Boing”, Alejandro Vázquez, el “Diablo”, Pablo “Castor” Herrera, José “Pepe” Alemán, Ricardo “Rico” Montero, Rafael “Carecha” Flores, José Luis “Whisky” Castro, Julián Löpez y Javier García eran todo entrega, garra. coraje y pundonor.
Doña Carmen, fiel a su estilo, no desentonó en el respaldo al plantel y a cada partido desde muy temprano elaboraba tortas y llevaba jugos de naranja para todos, no sólo para los jugadores sino para todo aquel que en la cancha se los pidiera.
El equipo y la señora se convirtieron en una tradición y era común que a cada encuentro los alrededores de la cancha se vieran repletos de seguidores.
Así vino el primer título del equipo, fue en enero de 1988, al vencer 4-1 a El Tri y arrebatarle el título que había obtenido el año pasado.
El segundo torneo fue más difícil, ya que todos querían vencer al Catoari, sin embargo, no les fue posible y aunque varios equipos se reforzaron al máximo no lograron su cometido.
Así le llegó la oportunidad al Catoari de conquistar su segundo título al vencer 3-0 al Loma Alta, que tenía en ese entonces a destacados jugadores como Martín “Martha” Rolón, Jorge Guevara el “Chees”, Benjamín Cónsoli y al “Zota” Alfredo Hernández.
En ese mismo 1988 el equipo intentó buscar su tercer campeonato al hilo, pero otros equipos se lo impedirían. Osasuna, archirrival del equipo, que dirigían Mauricio Yobal y Fernando Monterde se encargó de eliminarlo en la fase de liguilla, rompiendo así con la “suerte” del Catoari.
Pese a ello el equipo siguió su camino, y ya con otros jugadores obtuvo un título en el desaparecido torneo de futbol rápido que se llevaba a cabo en el Centro Deportivo Ferrocarrilero.
Doña Carmen siempre siguió al frente del plantel. De hecho, ella era el alma del mismo, no los jugadores, no el nombre, sino ella que, con base a sus decisiones, siempre mantuvo al equipo a todo lo alto y hoy día ambos son recordados por todos aquellos que los vieron jugar, pero sobre todo que conocieran a una dama cuyo ímpetu iba más allá de una fiel seguidora.
Hoy el equipo dejó de existir. Quedó en el pasado, pero no en el olvido, dejando muchos recuerdos y tantos campeonatos. Que fue una escuadra en la que la hermandad fue total y eso al final del camino lo volvió en un histórico, pero sobre todo que basó su grandeza en una gran señora como lo fue doña Carmen Tovar Arias, hoy en paz descanse.











