- Racing juega el partido de vuelta con Halcones por el pase a semifinales en la Serie A
- Peleadores de Veracruz viajaron a Morelia para participar en el Torneo Verde y Oro WBC
- Disciplina y valores distinguen al equipo Juvenil A de Guerreros FC
- Cruz Azul destituye a Nicolás Larcamón; La Máquina se queda sin DT previo a la Liguilla
- Alumnas de primaria “Emiliano Zapata”, en Álamo, destacaron en torneo estatal de handball
- Gladiadores xalapeños subieron al podio en Campeonato Nacional de la Ciudad de México
- Boxeadores xalapeños buscan recursos para participar en torneo de Michoacán
- Dique Buenavista conquistó otra vez el título del futbol Premier FUV tras vencer a Dique, en penaltis
- Hijos de la H. se coronó en el futbolito nocturno ls en la Casa Hogar, al vencer 7-4 a Bulldogs
- Selección Mexicana Femenil se acerca al Mundial y a los Juegos Olímpicos tras humillar a Puerto Rico
Tener al QB mejor pagado, significa fracasar en la NFL
- Escrito el:: 11 febrero, 2020
En los últimos 10 años, dar al QB el mejor salario de la NFL ha dado ocho fracasos
Presumir artículos lujosos es un aspecto innegable de la cultura estadounidense, pero cuando se trata de la NFL, tener al quarterback más costoso en lugar de ser una inversión se convirte en un gasto que los condena al fracaso.
En las más recientes 10 temporadas, ninguno de las organizaciones que tuvieron al quarterback mejor pagado alcanzó relevancia, pues ocho quedaron eliminados antes de los Playoffs. La agencia libre se abrirá en marzo, pero desde ahora ya hay varios jugadores que desean obtener contratos lucrativos.
El nombre más grande es el de Tom Brady, a quien según reportes, los Patriots dejarán que explore el mercado, en el cual organizaciones como Chargers, Raiders o Cowboys, que necesitan de un hombre que gane partidos y venda miles de entradas.
En 2019 Matthew Stafford cobró 30.7 millones de dólares que poco le rindieron a los Lions, que sufrieron 12 derrotas. Cuando los 49ers le otorgaron 26.5 mdd a Jimmy Garoppolo sólo consiguieron cuatro victorias.
Cuando los equipos deciden invertir varios millones en un jugador, deben reducir contratos en otros departamentos, lo que ya quedó demostrado como una receta para el fracaso.









