- Alumnos de Il Shim presentaron examen de grados kup
- Cierra Felinos de Xalapa otra intensa semana de preparación
- Anuncian la segunda Carrera Atlética
- Yonathan del Valle llegó a las Águilas del América
- Con espectacular ceremonia, quedó inaugurado el Mundial de Futbol en México
- Vibra el Estadio México con triunfo del tricolor 2-0 sobre Sudáfrica, al arranque del Mundial
- Listo el 11 inicial de México para enfrentar a Sudáfrica en la inauguración del Mundial 2026
- Guerreros FC avanza a semifinales en la Cantera del Torneo de Copa 2026 de la Súper Liga MX
- Felinos de Xalapa inició sus entrenamientos oficiales de cara a la Serie B de la Liga Premier
- Diego quiere jugar futbol profesional para ayudar a su mamá; es parte de la escuela comunitaria de Felinos de Xalapa
Silencio entre Osunas
- Escrito el:: 23 julio, 2017
Ambos son diestros, oriundos de Sinaloa y nacidos en 1995, pero la comunicación entre ellos no existe.
CIUDAD DE MÉXICO, julio 23 (EL UNIVERSAL).- En una familia de pitchers, cada quien lanza por su lado: Lenix Osuna forma parte de los Diablos Rojos de México, en búsqueda de una oportunidad en Grandes Ligas. Su primo, Roberto, es el cerrador de los Blue Jays de Toronto.
Ambos son diestros, oriundos de Sinaloa y nacidos en 1995, pero la comunicación entre ellos no existe.
«[Roberto] está en su rollo y yo en lo mío», aclara Lenix. «La verdad, no hablo con él».
El lanzador de los Diablos reitera ser el verdadero Cañoncito, ya que su padre es Antonio el Cañón Osuna, ex pelotero de Grandes Ligas de 1995 a 2005. «Muchos se equivocan y se lo dicen a él, pero soy yo».
La infancia de Roberto fue complicada. El cerrador abandonó la escuela apenas a los 12 años para trabajar con su papá en el campo. Después de todo el esfuerzo y nunca soltar la pelota, el sinaloense se unió a los Diablos de México y ahí debutó a los 16. Su brazo derecho llamó mucho la atención y lo llevó hasta los Blue Jays.
No tuvo tacto con su tío.
Por su parte, Lenix tuvo el apoyo de su padre, Antonio, y todavía se mantienen cerca.
«Siempre le llamo. Cada vez que me falla algo, me siento cansado o decaído, le hablo. Me da buenos consejos y los tomo con gusto», afirma Osuna, en entrevista con EL UNIVERSAL.
Ahora, en su paso con los Pingos, el pitcher busca regresar a Estados Unidos y cumplir su sueño: debutar en MLB. Lenix viene de los Dodgers de Los Ángeles, donde desde 2013 ha buscado una oportunidad que no llega.
El lanzador quiere mejorar, aumentar su nivel y demostrar de lo que es capaz. «Muchos han cumplido con su trabajo aquí, en la Liga Mexicana, y dan el paso a Grandes Ligas. Ya motivados, ellos se quedan porque continúan con su labor», explica.
Osuna comenta que experimenta comodidad con Pingos. «Me he sentido muy bien y agradezco al club por abrir las puertas. Estoy muy motivado en una de las mejores instituciones en México. Tengo una buena relación con los compañeros. He jugado con ellos en invierno y tenemos mucha química. Nos motivamos uno a uno. Orgullo de jugar con ellos».
El diestro finalizó que todavía no tiene un rol fijo en el cuerpo de pitcheo








