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En desacuerdo con el nuevo sistema de competencia de la 3ª división

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Para el Alcalde de Atoyac, Agustín Mollinedo presidente honorario de Langostineros, este formato benéfica a los equipos grandes

Por Benito Juárez Ramírez

Atoyac, Ver.- Para el Alcalde de Atoyac, Agustín Mollinedo Hernández, quien es el presidente honorario de Langostineros, de la tercera división, asegura que el nuevo sistema de competencia “y las mafias que se dan”, beneficia a los equipos que son filiales de los equipos grandes de la zona centro del país.

Lamentó que Langostineros, si entra a la liguilla, no va poder jugar en casa, porque asegura que en la junta de presidentes que llevaron a cabo, ya llevaban todo “tamaleado” con los que octavos, cuartos, semifinales y final, serán jugados en el centro de alto rendimiento en la ciudad de México; y que se jugará en una semana en la ciudad de México

Se preguntó: “Yo no sé si van a jugar con tanques de oxígeno los muchachos que van de esta región, pero bueno; primero vamos a lograr el objetivo que es calificar y buscar el añorado ascenso a la segunda división, que hoy lo veo más difícil que antes”, consideró.

Al preguntarle porque menciona que existe una mafia al interior de la liga de la tercera división, el Alcalde, quien impulsa el deporte a través del futbol de tercera división, dijo que cada vez le cierran las puertas a los jóvenes; los registros son cada vez mas caros, el sistema de competencia favorece a los equipos filiales como Pachuca, Pumas, América, que a toda costa buscan quedar ellos campeones.

Lo más grave, es que a la hora de jugarse una final, ellos meten chavos más fogueados que están en otro nivel y que incluso juegan algunos hasta en primera división y hacen  a un lado sus jóvenes que venían jugando toda la temporada; y de esta forma su equipo sube  asegunda división; dejando en el camino a los equipos pequeños de la zona sur.

Pero lo más delicado, advirtió, es que los jugadores de esta zona que regularmente juegan a nivel del mar, al acudir a la ciudad de México, sobre los mil 400 metros de altura, ponen en riesgo hasta su vida porque corren el riesgo de sufrir una trombosis o hasta un paro cardiaco.